m a n d i o c a . l e l ê

Icono

Brasil en linea y San Pablo a toda hora: crónicas, personajes e historias de una ciudad que nunca para.

Ninguna mujer nace para puta … (0oopaaa!!):

El post mas accesado en este blog es el del tapa sexo que se perdió en el desfile de carnaval de Rio. Y es top de bsuca en Google y otros search. Creo importante escuchar la otra parte de lo femenino, donde debe de tener buenos argumentos.

Ref: Agencia “La vaca” http://www.la vaca.org
El libro de Marta Galindo y Sonia Sánchez

Ninguna mujer nace para puta anticopyrighCon una acción en Plaza Once el miércoles 6 a las 17 y un acto posterior en el Centro Cultural Rojas a las 19.30, se presentará Ninguna mujer nace para puta de María Galindo y Sonia Sánchez, el nuevo libro de lavaca editora. María Galindo, de Mujeres Creando, llegará especialmente desde Bolivia. Liliana López Foresi conducirá la presentación en el Rojas. Aquí, la agenda de actividades y debates, y el prólogo para un libro que, entre muchas otras cosas, analiza los cimientos de una nueva forma de construir vínculos que permitan a las mujeres organizarse y rebelarse.

EL LIBRO
La frase nació en Bolivia, pasó por la Argentina y regresa hoy transformada en libro. “Ninguna mujer nace para puta” es una bandera que agitan María Galindo y Sonia Sánchez en acciones callejeras, debates y ahora, en este libro en donde analizan desde la perspectiva de la puta toda la maquinaria política, ideológica y filosófica que la ignoró. Y sus porqus.
Al rescatar la mirada de la puta, María y Sonia obtienen una perspectiva �nica desde la cual avanzan con rigor y sin piedad: definen y denuncian fiolos (el Estado, el patriarcado) y parásitos (sindicatos, iglesias y oeneg’s). Se internan en territorios hasta ahora prohibidos, como el de la maternidad de la puta, el pene del prostituyente o la relación puta-puta. Definen la calle como un territorio político y analizan los cimientos de una nueva forma de construir vínculos que permitan a las mujeres organizarse y rebelarse. Dice María:
“La puta es la anfitriona del cambio social. Porque así como el ama de casa puede recoger todo su saber sobre la vida y devolverlo a todas las mujeres como fundamental a la vida humana;así como la lesbiana puede recoger todo su saber sobre su cuerpo y devolverlo a todas las mujeres, así la puta puede recoger todo su saber sobre el otro violento y prostituyente y devolverlo a las mujeres. En ella y desde ella en rebelión, es que muchas cosas se pueden aclarar. Si ella desactiva los mecanismos de cosificación que sobre su cuerpo y su placer recaen es una tarea que nos va a llover y mojar de agua fresca a todas”.

LAS AUTORAS
“Hola, soy María Galindo, soy boliviana y desde hace más de 15 años en Bolivia, con algunas hermanas, hemos hecho nacer Mujeres Creando, una organización feminista autónoma que se planteó la creatividad como instrumento de lucha y el cambio social como un hecho creativo. Ese fue nuestro primer ingrediente importante. El segundo fue construir un espacio heterog�neo de indias, putas y lesbianas, juntas, revueltas y hermanadas. Un espacio donde no nos vamos sumando a discurso ninguno, sino impugnando las barreras que el patriarcado pone en la construcción de un vínculo subversivo mujer-mujer, barreras que las mujeres las vamos haciendo propias. A partir de allí hemos ido desatando una práctica política en muchas direcciones y nos hemos ido convirtiendo en un referente social de rebeldía, fuerza organizativa y fuerza transformadora en nuestra sociedad”.

“Hola, soy Sonia Sánchez, soy mujer rebelde y argentina. Vengo de grandes rupturas. Rupturas de organizaciones donde di lo mejor de mí desde mi tiempo, mi fuerza, iniciativas y afectos profundos. No le tengo miedo a la crisis, el conflicto o la soledad. Le tengo asco a los mecanismos que hacen que nuestros espacios organizados por nosotras mismas se conviertan en nuestras propias jaulas. Este libro es para mi una forma muy concreta de tener voz propia y no permitir que nunca m�s me la arrebaten bajo ning�n pretexto. Las putas hemos puesto el cuerpo siempre para sobrevivir y luchar, pero nunca la palabra”.

El prólogo de lavaca a Ninguna mujer nace para puta

Este libro es un sueño.
Dicho de otro modo: un proyecto político al que dedicamos más de tres años.
Comenzó a gestarse cuando putas, travestis y vendedores ambulantes se organizaron para resistir la sanción de un Código que pretendía regular el espacio p�blico porte�o, aunque nosotros -como buenos periodistas- nos enteramos reci�n cuando fueron reprimidos y encarcelados. Siguió, luego, en los largos viajes a la cárcel de Ezeiza, a donde fuimos cada viernes, durante catorce meses, para acompañar a tres mujeres presas por participar de una manifestación. Viajes de ida y vuelta, cargados de preguntas sin respuestas, que nos fueron dejando exactamente como debíamos estar: impotentes.
Así fue como conocimos a Sonia y a ese universo de experiencias que ella nos enseño a llamar “mujeres en estado de prostitución”.
Así fue como pudimos aprender el significado de uno de los temas fundamentales que desarrolla este libro: la soledad pol�tica.
Esa soledad que nos comprende en un doble sentido, por cómo la sufrimos y por cómo la construimos.
Esa soledad que pudimos identificar, por primera vez y con la claridad de una revelación, al terminar de leer estas páginas.
Esa soledad sostenida por una máquina discursiva que, resumiéndola en grandes trazos, tiene tres engranajes:
Los silencios, que nunca es uno, sino varios.
Los simulacros, que operan para cambiar el sentido de lo que debe ser dicho cuando ya no hay otra forma de acallarlo.
Los testimonios, que limitan lo dicho al recuento en pasado – y por tanto, inmodificable- de aquello que ya no puede ser ni acallado ni simulado, pero sí “interpretado”. (y queda flotando aquí el desafío de repensar cuál será la voz colectiva que narrará en la Historia los crímenes de la �ltima dictadura y si estamos a tiempo de disputarla.)

El siguiente paso fue compartir con Sonia un viaje a Bolivia, para conocer a Mujeres Creando. Podríamos decir que ya sabíamos del trabajo que María había realizado con prostitutas, e incluso que habíamos compartido con la organización que por entonces integraba Sonia los capítulos de su programa, Mamá no me lo dijo. Pero en el fondo no es cierto: ir a La Paz fue por entonces una mera intuición.
Lo que encontramos fue una práctica política que en María se resume en dos palabras: feminista boliviana. Imaginen lo que esto significa en un país donde las mujeres sostienen una poderosa economía por fuera del mercado formal, son la vanguardia de todas las batallas sociales y representan una voz p�blica muda de toda mudez, si se entiende que el discurso folkl�rico no es voz propia sino mímica. Imaginen entonces la rebeldía feminista dirigida como un rayo sobre esa realidad y multipl�quenlo por 365, ya que la tarea es cotidiana. Agr�guenle esa dulzura y generosidad que tanto añoramos, por escasa.
Eso es María.

En la Argentina, antes de hablar de mujeres y política hay que persignarse ante Santa Evita. La imagen del altar la representa con las manos en alto, su rodete, la sonrisa gardeliana. El rezo es su frase: “Volver� y ser� millones”. La inmortalizó en un acto que pasó a la historia con un título paradigmático: el renunciamiento.
Evita, como se sabe, fue insultada con una palabra: puta.
Fue en La Paz donde nos enseñaron el verdadero origen de la frase de Evita. La pronunció al morir, en 1781, el líder indígena Tupac Katari.
Así, ese “volveré y seré millones” se transforma en un mensaje de resistencia que esconde, como todo texto subversivo- una herramienta oculta: el movimiento indigenista triunfar�, finalmente, si las mujeres se consagran a parir y a parir y a parir hasta poblar la tierra tanto como fuese necesario. Así la maternidad se convierte en una misión política y en un rol militante y absoluto. Tan central, tan definitorio, que no habrá para las mujeres tiempo ni espacio social para ning�n otro.
Por eso en Bolivia, las mujeres no hablan en p�blico. Se lo considera un insulto; en p�blico solo hablan las putas.
Fue María quien nos hizo notar el significado de esta coincidencia.
Puta no es una palabra.
Es un límite, un techo, un cepo construido y sostenido socialmente, entre todos y todas, para dejar a salvo lo que debe estar del otro lado de esa frontera, intocable.
Puta, nos dijo María, es una palabra biogr�fica que moldea la identidad no meramente sexual, sino política o mejor dicho, tambi�n política-. a gusto del escultor: así ser�, esto dir�, deberá comportarse de este modo. De cualquier otra manera se es irremediablemente puta.
Entendimos, entonces, la herramienta oculta en el mensaje de María.
Seamos putas.

Lo que siguió es una consecuencia más de esta apuesta que para nosotros adquiere ahora una lógica que nos justifica y nos da sentido.
Nuestro primer libro lleva por título Sin patrón.
Este tampoco los tiene.
En este caso, no se trata tan solo de los que suele llamarse el ejercicio de la “palabra directa”, sino de la genuina elaboración de pensamiento crítico, el �nico que nos permite acercarnos con alg�n grado de verdad a la compleja realidad de estos tiempos, que son los nuestros y claman a gritos que los miremos de frente y con los ojos bien abiertos.
La inteligencia, sensibilidad y valentía de María y Sonia han hecho posible estas páginas. En un sentido, iluminan una habitación a oscuras con un foco potente que nos permite, al fin, ver.
Es la habitación donde nuestros hombres consumen cuerpos de mujeres. Esa donde ellos ejercen cotidianamente el viejo oficio de prostituyente, a cambio de nuestra complicidad.
Al fin puede verse lo que somos, cómo somos y qu� hacemos para que las cosas sigan como est�n.
Pero en un sentido más profundo, lo que María y Sonia comparten con nosotros es una �tica y una filosofía política basada en la experiencia y el compromiso con esa realidad que luchan cotidianamente por cambiar. Y lo que así surge claramente, con esa luz propia que supieron darle, es una herramienta.
Entonces, este libro es un martillo.
Rompe.
Y construye.
El resultado es ese nuevo escenario que María y Sonia nos diseñaron para debatir, con pasión, aquello que solo se puede hacer, siendo.
El resultado, finalmente, es nuestro sueño: no están -no estamos- tan solos si se acepta el desafío de conversar con la sinceridad y la profundidad que en estas páginas María y Sonia nos proponen.

Comenzamos, por lo pronto, a aceptar ese desafío nosotros mismos.
Y confesamos:
Nos, supuestos profesionales de la palabra, no supimos escribir nada de lo que aquí se dice. Ni siquiera preguntarlo.
Admitimos nuestras limitaciones y nos relamemos en ellas, sin pudor, eufóricos, aferrados al compromiso de que, al fin. podemos hacer nuestras las palabras de Sonia y María.
Y abrazarlas.
Y seguir soñando.

Archivado en: comportamiento, , , , , , , , , , ,

2 Responses

  1. rosio dice:

    hola mi nombre es Rosio soyde Cochabamba Bolivia ,tengo 20 años y soy lesbiana hace mas de 10 años a causa del machismo de mi padre y el fracaso de mis hermanas hacia relaciones heterosexuales, ya adquiri el libroy me caitivo desde las primeras paginas es como un despertar hacia horizonte hacia nuevas perspectivas de una nueva vida. Es relamente bueno saber que los tiempos estan cambiando para nosotras las mujeres y al finbal tener la libertad deseada.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

:: busca por temática

:: lo mas visto

:: mandioca.lelê

:: Brasil y São Paulo en linea

A toda hora. Crónicas, personajes e historias de una ciudad que nunca para.

Ingrese su e-mail y reciba las notificaciones de nuevos posts via correo electrónico.

Únete a otros 147 seguidores

:: lo publicado mes a mes

:: los mas acesados

:: entradas

A %d blogueros les gusta esto: