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-Uruguay: la prensa latinoamericana habla sobre el fracaso plebiscitário.

Pasó de todo en las elecciones nacionales uruguayas: dos plebiscitos que no salieron y balotaje. Entre el olvido y la memoria

“El olvido está lleno de memoria”, dejó escrito Mario Benedetti en el título de uno de sus tantos libros que pregonan por el recuerdo porfiado y oportuno. Este constructo llamado memoria nos puede salvar de repetir viejas mezquindades, viejos rencores, viejos arrebatos de violencia. En la campaña en pro de la papeleta rosada por el Sí a la derogación de la Ley de Caducidad en Uruguay se habló de “justicia y castigo”, pero nada se dijo de darle al Poder Judicial lo que es del Poder Judicial: la posibilidad de juzgar lo que haya que juzgar a su juicio y no al del Poder Ejecutivo.

El pasado 25 de octubre los uruguayos fuimos convocados a las urnas para dar nuestra posición sobre la ley 15.848 de la Caducidad de la Pretensión Punitiva del Estado (popularmente conocida como “Ley de Caducidad”) del 22 de diciembre de 1986. La Coordinadora Nacional por la Nulidad de la Ley de Caducidad, integrada por organizaciones sociales, políticas y ciudadanos independientes, la cual trabaja desde hace mucho tiempo para plebiscitar la ley que otorga impunidad a los culpables de delitos cometidos en el período de dictadura en Uruguay, dejó bien claro que no existía, en este caso, el voto en blanco ni la abstención. “Los uruguayos que concurran a votar el próximo 25 de octubre solo tendrán dos opciones en relación al plebiscito: incluir la papeleta por el Sí o no incluirla”, aclara la Coordinadora en su página web. “Quienes no incluyan la papeleta por el Sí estarán apoyando el mantenimiento de la impunidad. Ya sea que voten sólo a su partido, o voten en blanco, o decidan anular su voto combinando listas de partidos distintos, en cualquiera de estos casos el voto se cuenta como un “no” a los efectos del plebiscito”.
La papeleta rosada obtuvo el 47.7% de las adhesiones del total de votantes uruguayos. Esto aporta un dato desalentador en cuanto a aquello que nos recuerda Benedetti. La consecuencia es que la Ley de Caducidad no se derogó. El 52.3% de los votante dijo que No. 
Con el paso de los días y la distancia del tiempo en el trayecto recorrido que nos separa del hecho, permitió que salieran a la luz diversas versiones. Por suerte. No es deseable que exista una sola, y menos cuando hablamos de democracia y de reflexión.
Algunas figuras políticas del Frente Amplio dijeron que fue un error haber votado “todo junto” en la elecciones nacionales del 25 de octubre (refiriéndose a dos plebiscitos y elección de Presidente e integración del Parlamento), ya que la fuerza política no destinó todo su esfuerzo en pro del Sí rosado. Otros sostenemos que no se puede no comunicar y que una resta de esfuerzo en pro del Sí dice mucho. Tal vez denota ciertas discrepancias en la interna del Frente Amplio, ya que no todos los sectores apoyaron el plebiscito de igual manera.
Mientras discutimos el resultado de las elecciones y de la manifestación de la ciudadanía en no apoyar el Sí rosado, la Suprema Corte de Justicia (SCJ) hace lo suyo. Por unanimidad, el pasado 20 de octubre, la SCJ dictaminó la inconstitucionalidad de la Ley de Caducidad para un caso concreto: el de Nibia Sabalsagaray. Se pronunció el máximo órgano del Poder Judicial por su muerte el 29 de junio de 1974 en una dependencia militar durante la dictadura. La Fiscal Letrada actuante solicitó la declaración de inconstitucionalidad de los artículos 1º, 3º y 4º de la Ley “por entender que las referidas disposiciones transgreden varios preceptos de la Constitución de la República y de Tratados internacionales”, según consta en la sentencia de la SCJ. 
“No puede considerarse que la caducidad consagrada constituya una ley de amnistía, puesto que, de ser así, se habría dicho expresamente, utilizando la terminología del art. 85 num. 14 de la Constitución. Además, debe tenerse presente que no se derogó el art. 5º de la Ley Nº 15.737 y que los propios legisladores, en la discusión parlamentaria, manifestaron que no se trataba de una amnistía, sino de la caducidad de la potestad de castigar ciertos delitos. La inconstitucionalidad de los arts. 3º y 4º  de la ley de caducidad se halla en que se le atribuyeron al Poder Ejecutivo funciones propias del Poder Judicial, en la medida en que la perseguibilidad de los delitos cometidos por funcionarios militares o policiales durante el régimen de facto se dejó al entero arbitrio de aquél. Con esta previsión, se violó lo dispuesto en el art. 233 de la Carta”. El mismo establece que “El Poder Judicial será ejercido por la Suprema Corte de Justicia y por los Tribunales y Juzgados, en la forma que estableciere la ley”.
La inconstitucionalidad quedó planteada. El argumento por la defensa de la independencia de poderes dentro del Estado lo utilizó el Poder Judicial, no así el Poder Ejecutivo y el electorado uruguayo. 
El voto de la población perpetúa una ley inconstitucional. Vigente, otra vez ratificada, ya que en 1989, durante el gobierno de Julio María Sanguinetti, se llevó adelante un referéndum donde el 57% de la población votó por sostener la vigencia de la ley. Este nuevo pronunciamiento de la ciudadanía permite saber algo más de nosotros, entre nosotros, y nos evidencia algo intangible -tal como una colega y amiga dice-: parte de la “sensibilidad” de las personas con las que convivimos. Una cadena de hechos da cuenta de que la justicia toma otros caminos. El 22 de octubre, el dictador Gregorio Álvarez (El Goyo) fue condenado a 25 años de prisión por el homicidio muy especialmente agravado de 37 personas dentro del período de dictadura militar del cual fue parte desde 1981 a 1985. Todo parecía dentro del marco de la justicia y el castigo. “Lento pero viene”, como sostenía Benedetti.
El 21 de octubre, el Poder Ejecutivo dispuso que a las 22 horas se emitiera por Cadena Nacional de Radio y Televisión un mensaje de la Coordinadora Nacional por la Nulidad de la Ley de Caducidad. Llegadas las 22 horas, el mensaje fue emitido desde Canal 5 a toda la red de emisoras, pero los canales privados de televisión (Canal 4, Canal 10 y Canal 12) no se incorporaron a la Cadena. La sorpresa fue mucha, y las explicaciones pocas. Varios días más tarde del suceso, cursa una investigación del Poder Ejecutivo sobre el tema a través de los Ministerios involucrados (Industria y Energía, Cultura y la Unidad Reguladora de Servicios de Comunicaciones). La Cadena no fue transmitida como dictó el Ejecutivo. No se puede no comunicar.
El miércoles 28 de octubre trascendió en la prensa uruguaya (en los diarios La República, La diaria, y Últimas Noticias) que Tabaré Vázquez excluyó un nuevo caso de la Ley de Caducidad. Se trata del caso María Isabel Sosa Bustos. Ahora se espera el pronunciamiento de la SCJ.
Caso a caso. Esa es la lógica que está operando en el sistema uruguayo. A cuenta gotas la justicia va. Por caminos que aportan un poco de luz. Uruguay sigue vigente la Ley de Caducidad. Una ley que la Comisión de Derechos Humanos de la Organización de Naciones Unidas solicitó al país derogar y una norma que contradice los tratados internacionales que el país ha ratificado en esta materia.

Voto epistolar
Otro No para un Sí
Otra de las elecciones que podía tomar el electorado uruguayo el pasado 25 de octubre, era colocar dentro del sobre de votación la papeleta blanca por el Sí al voto epistolar. Después de la crisis del año 2002, aparecieron nuevos conceptos en el ámbito cotidiano y en los medios de comunicación: “la diáspora”, “la patria peregrina”. Éstos ocuparon lugar destacado en notas periodísticas, libros, programas de radio, televisión y foros de toda índole. Y fue de esta manera, porque la emigración de uruguayos alcanzó un punto determinante. Cerca de 500.000 uruguayos partieron con la ilusión de rehacer sus vidas en mejores condiciones fuera de fronteras. Y la cifra no es menor cuando hablamos de un país de poco más de 3.200.0000 habitantes.
El voto epistolar fue acompañado por el 38% de la ciudadanía que se expresó en las urnas. Una derrota clara, para un tema que no encontró discusión entre los sectores políticos. No se escuchó debate al respecto y menos hubo publicidad sistemática y contundente sobre este tema. Faltaron preguntas. Faltaron respuestas.
Faltó curiosidad. ¿Los uruguayos somos los que vivimos en el territorio o los que nacimos en él? ¿Corresponde que un compatriota que vive en el extranjero pueda tomar decisiones electorales? Faltó debate. No hubo ni un ensayo de reflexión, ni un atisbo de encuentro o desencuentro de posturas.
En este contexto, el vicepresidente de la Corte Electoral, Renán Rodriguez, dijo el viernes 23 de octubre, ya en veda electoral (a menos de 48 horas de las elecciones), en radio El Espectador, que el voto epistolar no ofrecía garantías.
Tampoco quedó claro públicamente en qué condiciones se daría el voto (ya que en un primer momento se habló de voto epistolar o consular), ni qué garantías se preveían. Si bien la fuerza que impulsó esta iniciativa fue el Frente Amplio, no fue este partido el que se embanderó con la causa. La información pública que se manejó al respecto fue escasa y no ayudó a disponer de elementos para decidir.
Pero no era un tema novedoso ni ausente. En marzo de 2005, cuando Tabaré Vázquez asumió su gobierno, planteó en su discurso de toma de mando en el Palacio Legislativo: “Y cuando hablamos de vinculación, hablamos de apoyo a nuestros compatriotas de creación de una red que les permita mantener y reforzar sus lazos con el Uruguay, recibir y aportar cultura, recibir y aportar conocimientos científicos y tecnológicos, fomentar el comercio y las inversiones. En segundo lugar, hemos firmado un proyecto de ley estableciendo el voto epistolar para los compatriotas que no tengan la ciudadanía suspendida y que residan en el exterior accidental o permanentemente. Ellos podrán votar, tanto en las Elecciones Nacionales, como en las Departamentales, y estamos seguros que en este momento histórico que el Uruguay vive todos los partidos políticos de nuestro Uruguay aportarán su voto para que así sea. Creemos que un elemento esencial para la vinculación con los uruguayos residentes en el exterior es consagrar el pleno ejercicio de sus derechos cívicos”.
Los uruguayos que viven en el exterior, reunidos en los foros que dispone el Departamento 20, manifestaron en sus crónicas post votación: “sostenemos que los recursos de la campaña fueron muy limitados; la movilización de la sociedad civil incipiente; el apoyo político mínimo, sobre todo en las últimas semanas”.
Según dijo el candidato más votado en las elecciones nacionales del 25 de octubre, José Mujica, al periódico uruguayo la diaria, no se considera partidario de los plebiscitos en elecciones (según su visión fue la causa fundamental de la derrota, mezclada con “alguna confusión en el marco de las ideas”) sobre todo en el caso del voto del exterior. Y la ciudadanía sumó otro NO para un Sí.
 
Elección de Presidente y Parlamento
Multiplicar panes y peces
En el discurso de cierre de campaña el pasado 21 de octubre en Montevideo, José Mujica, candidato a presidente por el Frente Amplio, dijo: “Esta colcha de retazos que es el Frente. Esta fuerza no gritó “que se vayan todos”, sino que planteó una alternativa madura”. La coalición de izquierda se aprontaba para competir con el resto de los partidos que se postularon a ganar el lugar en la Residencia de Suárez.
Del otro lado de la vereda se encuentra Luis Alberto Lacalle, candidato a presidente por el Partido Nacional, presidente uruguayo desde 1990 a 1995.
Durante su mandato visitó el país el dictador chileno fallecido, Augusto Pinochet, y se encontró con Lacalle, en febrero de 1993, “casualmente” en el casamiento de la hija del empresario Oscar Kaplán.
También, Pedro Bordaberry, candidato a presidente por el Partido Colorado, hijo de Juan María Bordaberry, presidente de facto desde 1973 a 1976, el cual se encuentra con prisión preventiva desde 2006 tras ser sometido a proceso por diversos delitos de homicidio bajo su período de gobierno. Pero Pedro Bordaberry se hace llamar por su nombre de pila: un simple “Pedro” que silencia su “Bordaberry”.
También se encontraron, aunque en clara minoría, el Partido Independiente, con Pablo Mieres, quien apostaba a conseguir dos bancas en el Parlamento, y Jorge Rodríguez por Asamblea Popular, un sector escindido del Frente Amplio que formó un nuevo partido político y debutó en estas elecciones nacionales, esperando conseguir, por lo menos, un diputado en estas elecciones. 
Y la noche de fallos llegó después de un largo mes saturado de publicidad partidaria en todos los medios de comunicación. El resultado de las elecciones se vio en la Tv. Los canales de aire realizaron sus transmisiones maratónicas tratando de mostrar “el color” de la jornada cívica. “La fiesta cívica”, como la catalogó el presidente Vázquez en momentos de votar en el barrio montevideano de La Teja.

A la luz de los resultados: Mujica el más votado y balotaje
De los 2.584.219 habilitados para votar el pasado 25 de octubre, lo hizo el 90% bajo la obligación de voto que rige en Uruguay. El 0.91% lo hizo en blanco y 1.09% correspondió a votos anulados.
El resultado de las elecciones por partido dio como ganador a la fórmula del Frente Amplio compuesta por José Mujica y Danilo Astori, con un total de 48% de los votos, obteniendo la mayoría de adhesiones en 11 de los 19 departamentos del país.
El Partido Nacional tuvo 30 % de los votos; el Partido Colorado votó en un 17%; el Partido Independiente en un 2.3%; y Asamblea Popular en un 0.7%. Este escenario planteó un desafío: el 29 de noviembre la sociedad uruguaya tendrá que elegir presidente entre los dos candidatos más votados en el balotaje o segunda vuelta.
Si se comparan estos resultados con los de las elecciones nacionales de 2004, se observa una pérdida de votos del FA, ya que en aquellos comicios recibió el 51.7% de los votos, el PC el 10.6% y el PN el 35%. El PI votó en esa ocasión con un 1.9%, y Asamblea Popular no existía como partido, pero sí sus integrantes estaban dentro del FA.
Estos porcentajes nuevos proyectan un camino. En primera instancia quedó definida la conformación del Parlamento Nacional, donde el Frente Amplio obtuvo la mayoría parlamentaria. De los 30 senadores de la República, el FA obtuvo 16 bancas, mientras que el PN obtuvo 9 y el PC 5. En la Cámara de Diputados, en un total de 99 representantes, el FA cuenta con 50, el PN 30, el PC 17 y el PI con 2. 
Pero algo extraño sucedió. La fórmula del Partido Nacional festejó en la Plaza Matriz como si fueran ganadores. El discurso de Lacalle fue triunfalista, en momentos en que se definió que habrá segunda vuelta para los candidatos más votados. Eso indica que en noviembre disputará la presidencia con Mujica. Pero falta un dato que no es menor en tanta alegría sospechada: Bordaberry del Partido Colorado, el domingo 25 por la noche, hizo pública su afinidad para apoyar a los blancos en el balotaje. En Uruguay se lo conoce como “el voto rosado”.
 
El día después
El hecho fue visto desde afuera del país a través del marco de los medios de comunicación extranjeros como un suceso particular. Una gran cantidad de ellos lo hizo a través de destacar la figura de Mujica por su pasado guerrillero, y lo utilizaron en titulares. Dentro de este ejemplo se encuentra la BBC en su versión en español, el periódico inglés The Guardian, y el estadounidense The New York Times. Le figaro hizo lo propio. O Globo de Brasil se centró en que “Habrá segunda vuelta en Uruguay” y El País de Madrid tituló “Mujica no llega a la mayoría parlamentaria”.
El martes posterior a las elecciones, Mujica dijo en su programa “Hablando al Sur” en la radio M24 que “la mayoría parlamentaria es muy importante”, ya que “teniendo asegurado el Senado, está en última instancia asegurada la mayoría en la Asamblea General”, siendo éste un recurso parlamentario que se utiliza cuando no hay acuerdo en ambas cámaras sobre un mismo tema.
Luis Alberto Lacalle, días después de las elecciones siguió pidiendo un debate cara a cara con Mujica, y televisado.  Sin embargo, su propuesta no encuentra eco del otro lado. Aunque su vicepresidente, Jorge Larrañaga insiste: “el PN se dirige hacia la segunda vuelta queriendo aspirar a representar a ese 52% que no acompañó al FA”. Y no para a decir que: “gobernar es cosa seria”.
Miradas hay muchas, por suerte. Algunas ayudan a ver cómo mira otro, o cómo dice que ve. Para el politólogo Oscar Botinelli de la consultora Factum, al cual se lo puede ver en exclusiva por Canal 4, dijo en radio El Espectador que el FA perdió de ganar en primera vuelta y resaltó la “mala votación” que tuvo en Montevideo, ya que “perdió un 2.5% respecto a la elección pasada”, dijo. El PN, según el consultor, fue el “más golpeado”, mientras que el PC fue el que creció casi un 60% respecto a 2004.
Lo que queda es esperar la posición de las minorías y cómo se posicionarán ante el balotaje. El PC ya habló. El PI está en veremos para definir su postura. Eso tampoco indica que su electorado se vuelque incondicionalmente hacia donde dicen sus dirigentes políticos, pero marca su tendencia, cuando menos. Dirigentes de AP llamaron a anular su voto y no acompañar ninguna de las dos candidaturas.
El resto se mueve conforme sus intereses particulares. Ya hay sectores dentro de cada partido, en el caso de los Colorados y los Blancos que dijeron apoyar a Mujica en segunda vuelta. No se conoce, al momento, casos en que algún representante que apoye a Mujica lo vaya a hacer por Lacalle en segunda vuelta.
La moneda gira en el aire. Mujica y Lacalle son los candidatos a presidente bajo la lógica del balotaje. Los votos de la oposición al FA sumados llegan a sumar un punto porcentual más que los votos netos de la primera fuerza política. Voto a voto, paso a paso.  El 29 de noviembre se verá el resultado.

Quedó mudo
 
Algo muy extraño sucedió en estas elecciones nacionales que no tiene precedente. El Doctor en Ciencias Políticas, Luis Eduardo González (conocido popularmente como “El sordo”), director de la consultora uruguaya CIFRA, dijo en Canal 12, cerca de las 20.30 horas del domingo 25 de octubre que, con sus cálculos de “boca de urna”, la papeleta rosada por el Sí, habría obtenido la mayoría que necesitaba para derogar la Ley de Caducidad.
Aquellas personas que estaban viendo la televisión en ese momento, afines al Sí rosado, salieron de sus casas rumbo a la rambla República Armenia, donde la fórmula del Frente Amplio esperaba los resultados. El ánimo era de fiesta.
Sin embargo, a las 21.30 horas, momentos en que ya había comenzado el escrutinio de gran parte de los circuitos nacionales, se supo que la cantidad de votos no fueron alcanzados. Enmudeció mucha gente, y lloró otro tanto. El sordo quiso no haber hablado.
Sobre las 23 horas, el mismo González pidió disculpas a la ciudadanía a través del Canal 12, por el mismo medio que había dicho que Sí, ahora ratificaba el No. ¿Apresuró la respuesta? ¿El vaticinio fue demasiado amplificado? ¿La obscenidad de mostrar lo que no se sabe fue parte del juego mediático del rating y del peso que se le otorga a los argumento de las consultoras?
El sordo pidió disculpas y le fueron concedidas. Se trata de un profesional que está legitimado en el medio, sin embargo cabe preguntarnos si se apresuró por los tiempos de la TV, aquellos que se conocen como “la corrida por el rating” y la importancia del “minuto a minuto”. Lea como se lea, fue un hecho poco feliz.
Otro hecho de similares características se dio al otro día de las elecciones. Uno de los ministros de la Corte Electoral, Edgardo Martínez Zimarioff dijo a diversos medios uruguayos que la papeleta rosada llegaría a los votos requeridos si continuaba la tendencia de voto en los observados que, hasta un periodo de varios días no serían contabilizados.

Algunos medios digitales se hicieron eco del “notición”. Más tarde, un periodista olió mal y preguntó a Zimarioff en radio Océano, en el programa No toquen nada, por qué había dicho eso y en qué se había basado. Sobre las 12 del lunes siguiente a las elecciones, cuando los votos que acompañaban a la boleta rosada no pasaban del 47%, el ministro de la Corte dijo que se trataba de un error: “Pido disculpas. Hace 36 horas que no duermo”.

Por Patricia Pujol

http://www.observatorio-lacrisismundial.org/

Fuentes:
http://www.nulidadleycaducidad.org.uy/
http://www.uruguayos.fr/Declaracion-del-Presidente-Tabare
http://www.d20.org.uy/-Voto-en-el-exterior-
http://www.ladiaria.com.uy
http://www.180.com.uy
http://www.espectador.com.uy
http://www.parlamento.gub.uy

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